Cada día las instituciones educativas como organizaciones prestadoras de servicio se ven enfrentadas a diferentes retos ya sea desde su desempeño, así como también en las diferentes situaciones como el desarrollo de la visión personal y la emotividad dentro de su contexto de trabajo. Además de las exigencias en los retos que el mundo laboral y el desarrollo tecnológico. Llevando al sistema educativo a una constante evaluación e implementación de estrategias con visión al cambio organizacional, impulsado por los diferentes líderes y actores de las instituciones.
En ese sentido, la gestión del cambio es el marco para tramitar nuevos procesos, requiriendo que tanto las organizaciones como quienes las dirigen no solo sean flexibles, sino que se debe desarrollar una aguda percepción para anticiparse a las contingencias y estar siempre a la vanguardia.
Lo anterior implica que dentro del sistema educativo se pueden generar cambios a nivel interno y externo teniendo en cuenta la realidad actual de inequidad presente, los contextos, lo rural, el conflicto armado, la realidad del estudiante, la atención de docentes con necesidades apremiantes de formación, sin desconocer las condiciones de la labor docente e incluso la vanguardia de nuevas tecnologías, lo anterior son solo algunos factores que implican la movilización del cambio en las instituciones educativas, cabe mencionar que dichos cambios no solamente se deben realizar por parte de los entes gubernamentales ,si no también por aquellos que están inmersos dentro del sistema educativo. Para nadie es un secreto que las instituciones educativas se ven enfrentados a constantes retos donde juega un papel importante la emotividad y desarrollo de la visión personal dentro del contexto de trabajo educativo.



